Estaba cruzada de pierna con la cabeza agacha, esperando que de un agujero que estaba al lado mi, muy pero muy profundo, saliera alguien o algo queme hiciera sentir que mi vida tenia vida. Pero cada vez que me asomaba para ver, simplemente veía oscuridad y vació nada mas. Dormía noches y noches, inviernos y veranos, con la única que me acompañaba la esperanza, esperando a que viniera el desconocido que esperaba, hasta que apareció, llenándome de expectativas, dándome una mano, apoyándome, alentándome, llego el amor de mi vida, aquel que por mucho tiempo espere.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario